35 años de La Comandante Kellie y los Superkids
Hacen ya treinta y cinco años que nacía un nuevo concepto en el ministerio infantil de los Ministerios Kenneth Copeland con la creación de La Comandante Kellie y los Superkids.
Los personajes de este programa de dibujos animados aparecieron por primera vez en formato de audiolibro de aventuras. Sin embargo, después de tres álbumes, los oyentes querían más. En 1992 se estrenó la primera película para Superkids, titulada “El Intruso”. Ese mismo año, Wichita Slim, protagonizada por Kenneth Copeland, saltó a la pantalla en una segunda película titulada The Gunslinger.
“Nos propusimos hacer largometrajes, y en esas películas, entrenar y enseñar el poder de la PALABRA de Dios”, recuerda el hermano Copeland del proyecto, que ha tenido un gran éxito, para el deleite de padres e hijos por igual.
En los años siguientes, se produjeron otras tres películas Superkid: La Armadura de Luz, La Espada y Sentencia: El juicio de la Comandante Kellie (Armor of Light, The Sword and Judgment: The Trial of Commander Kellie) y otras dos películas de Wichita Slim, El Jinete del Pacto y El Tesoro de la Montaña del Águila.
En abril de 1993, el concepto de los Superkids se expandió cuando apareció una página de actividades para niños en la revista mensual de KCM, La Voz de Victoria del Creyente. Un año más tarde, en mayo de 1994, una nueva expansión dio comienzo con la revista ¡Grita! La Voz de la Victoria para niños. La revista a todo color pasó rápidamente de 5.000 suscripciones a más de 150.000 cuando se distribuyó su último número en el 2006. Durante más de una década, ¡Grita! no sólo ganó premios, sino que también llevó la Palabra de Dios a decenas de miles de niños con regularidad. Cuando terminó su jornada, los fondos de ¡Grita! se destinaron a otros proyectos del ministerio infantil.
“Cuando empezamos con este tema de la Academia Superkid era sólo una idea”, dice Kellie Copeland, que hoy supervisa el ministerio infantil de KCM y es la fundadora y promotora de la Academia Superkid. “Pero lo que ha sucedido es que ahora tenemos verdaderos Superkids –
incluso Superkids ya adultos— que conocen la Palabra y realmente la tienen grabada en sus corazones; saben cómo usar su fe y qué hacer cuando las cosas se ponen difíciles o cuando están necesitados. Saben que deben acudir a Dios porque Él es su Fuente.”
Creyendo por los niños del mundo
Una parte importante de la evolución de la Academia Superkid se produjo después de que los ministros de niños Dana y Linda Johnson, y sus hijos pequeños Jenni y Tyler, se mudaran de California a Texas y se conectaran con KCM y la Iglesia Internacional Eagle Mountain. Unos años antes, Dana y Linda habían estado orando cuando oyeron que el Señor les decía: “Quiero que se mantengan firmes en fe con Kenneth y Gloria Copeland por los niños del mundo.”
En 1989 asistieron a la Convención de Creyentes de la Costa Oeste de KCM en Anaheim, California. Para su sorpresa, se encontraron entre bastidores con Kellie Copeland, conocida como La Comandante Kellie en el mundo de la Academia Superkid. Fue claramente una cita divina. Algún día, coincidieron todos, la Academia Superkid se convertiría en un lugar real.
En diciembre de ese mismo año, Dana y Linda y sus hijos se trasladaron a Texas y poco después pasaron a formar parte del ministerio infantil de la Iglesia Internacional EMIC. Pasarían tres años antes de que su propuesta al liderazgo de la iglesia de establecer la Academia Superkid como un lugar físico se hiciera realidad. Pero el 3 de enero de 1993, nacida de la primera cinta de aventuras de la Comandante Kellie, y con las Comandantes Dana, Linda y Jenni en su núcleo, la Academia Superkid se convirtió en “un lugar real”.
Cada año desde que la Academia Superkid abriera sus puertas por primera vez en la Convención de Creyentes del Suroeste en el centro de Fort Worth hace 30 años, sus líderes se han esforzado por ser guiados por el Espíritu Santo en todo lo que hacen para comunicarse con los niños a su nivel.
Esto puede ser un reto, ya que en el ministerio infantil existe la tentación de valorar la eficiencia y la producción por encima de la guía diaria, incluso minuto a minuto, del Espíritu Santo. Con décadas de experiencia, el Comandante Dana admite que es fácil planificar las reuniones infantiles con meses de antelación. Sin embargo, ha aprendido que los líderes deben estar dispuestos a dejar de lado sus propios planes –que se hacen con la mejor de las intenciones— por aquello que el Señor quiere hacer en cada momento, por cómo quiere alcanzar a los niños con una palabra específica.
“El ministerio infantil es más que un simple descanso para los padres o una forma de mantener a los niños ocupados”, dice el comandante Dana. El ministerio infantil puede cambiar vidas.
“Los niños pertenecen a nuestro Padre celestial. Si tenemos eso en cuenta, afecta a lo que hacemos por esos niños, y a cómo nos preparamos para esos niños que sólo están minutos u horas con nosotros.”
Cuando se le pregunta su opinión sobre el éxito que la Academia Superkid ha experimentado a lo largo de los años, La Comandante Kellie dice: “Cuando veo lo lejos que hemos llegado, a veces es sorprendente. Personalmente, quiero saber que he complacido al Señor con mi vida y con lo que he podido hacer por los niños, y creo que lo he hecho. Pero hay veces que me pregunto: ¿Podría haber hecho más? ¿Debería haber avanzado más? Entonces veo a todos esos niños que ya han crecido y algunos incluso tienen sus propios hijos. Y se me acercan y me dicen cuánto he influido en sus vidas, y que les ayudé a descubrir lo que Dios quería que hicieran con sus vidas. Es una sensación muy agradable.”
“Es muy significativo porque me dice que lo que hemos estado haciendo funciona. Me dice que, como estos niños dirigieron su atención al Señor para descubrir quiénes eran, descubrieron que su lugar estaba en Él. Y hoy, Él es poderoso en sus vidas. Esto no es una teoría. Es una realidad… y funciona.”
A través de la Academia Superkid, cientos de miles de niños han recibido el mensaje del amor de Dios. ¿Qué más queda por hacer?
“Hay mucho más que hacer”, dice la Comandante Kellie, “porque siempre hay más niños que vienen. Los niños de todo el mundo que están creciendo como Superkids lo hacen aprendiendo la Palabra de Dios. Estos niños se enfrentan a cosas que mis hijos nunca hubieran podido imaginar mientras crecían. Tenemos que equipar a nuestros hijos con las herramientas adecuadas para que las usen mientras crecen y se desarrollan, y es importante que empecemos con ellas cuando son pequeños. De ese modo, la enseñanza se convierte en una progresión natural para ellos, no en algo ajeno que tienen que intentar recordar.”
“Es mejor criar a los niños en el Señor que intentar rescatarlos después”, añade el comandante Dana. “No tenemos que conocer el llamado exacta en sus vidas para equiparles. Nuestro trabajo es prepararlos para el propósito de Dios.”
Durante los últimos 35 años, la Academia Superkid ha seguido el pulso de los miembros más jóvenes del Cuerpo de Cristo. Hoy en día, sigue desempeñando un papel importante en el impacto de las vidas de los niños de todo el mundo, enseñándoles lo que significa tener una relación personal con Dios, y cómo experimentar la renovación que proviene de pasar tiempo en Su presencia.
¿Qué mejor manera de cambiar el mundo que ganarlo generación tras generación? V