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Jesús, nuestro jubileo

Poseo una colección muy valiosa que podría sorprenderte.
Es una colección de escrituras que revelan por qué nació Jesús. Es una lista muy extensa.
La razón por la que tengo tantas es porque he predicado sobre ellas cada Navidad durante casi 30 años.
Por ejemplo, 1 Juan 3:8, Reina Valera Actualizada 2015, dice: «Para esto fue manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las obras del diablo». Jesús nació para aniquilar toda arma que haya sido forjada contra nosotros. ¡Alabado sea Dios!
Aquí hay otra escritura, una que nunca he usado antes. Se encuentra en Lucas 4:18-21 (RVA-2015). Es una escritura que describe por qué nació Jesús.
Jesús dijo: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado para proclamar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, para poner en Libertad a los oprimidos y para proclamar el año agradable del SEÑOR. Después de enrollar el libro y devolverlo al ayudante, se sentó. Y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a decirles: —Hoy se ha cumplido esta Escritura en los oídos de ustedes.»
Mira de nuevo el versículo 19, y en particular las palabras “el año agradable del SEÑOR”.
¿Qué es exactamente el año agradable del SEÑOR?
En Levítico 25:9-11 (RVA-2015) leemos: «Y el día diez del mes séptimo, que es el día de la expiación, ordenarás que se toque la trompeta con fuerza por todo el país. El año cincuenta será declarado año sagrado, y ustedes anunciarán la libertad para todos los habitantes del país. Será para ustedes un año de jubileo, y cada uno de ustedes volverá a su familia y a su patrimonio familiar. El año cincuenta será para ustedes de jubileo. No sembrarán, ni cosecharán lo que la tierra produzca de manera natural, ni vendimiarán sus viñedos».
En el versículo 13, se lo llama «Año de Jubileo».
El Año de Jubileo era el año en que se cancelaban todas las deudas, todos los esclavos quedaban libres y todas las propiedades eran devueltas a sus dueños originales. Todos los que escuchaban a Jesús sabían que el año agradable del SEÑOR era el gran Jubileo, o el quincuagésimo año al que se refiere el Levítico. Moisés le estaba diciendo al pueblo que no tenía que ser pobre, tener el corazón roto, cautivo, ciego o magullado.
Jesús nació para que nos libráramos del peso de las deudas. Cuando dijo: «Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes.» (Lucas 4:21), significaba que Jesús se había convertido en nuestro jubileo: ¡nuestra liberación de las deudas!
Permíteme compartir contigo lo que Jesús hizo por Terri y por mí con respecto a nuestras deudas.

En primer lugar, quiero confesarte algo que creo que te animará si has tenido la tentación de sentir condenación por endeudarte. A diferencia de Kenneth y Gloria Copeland, que nunca han pedido dinero prestado para una casa, Terri y yo sí lo hemos hecho.
Dos veces.
La primera vez fue al principio de nuestro matrimonio. Vivimos en una casa alquilada durante un tiempo. Luego, los abuelos de Terri compraron una casa con la intención de mudarse. Después de mucha oración y consideración, decidieron vendernos su casa nueva. En ese momento, no habíamos desarrollado nuestra fe lo suficiente como para comprar la casa directamente. En su lugar, asumimos los pagos. Vivimos en esa casa durante muchos años. ¡Qué bendición!
Eventualmente, casi la teníamos pagada cuando el Señor le habló a Terri acerca de sembrarla en otra familia.
Después de que el Señor le habló a Terri, ella me dijo.
“George, ¿qué te parecería sembrar nuestra casa?”
Le respondí un año después. (Sí, ¡ese es el tiempo que me llevó pensarlo!)
En 1998, subimos a un avión para regresar a casa desde una Convención de Creyentes en Inglaterra. Lo recuerdo muy bien. El Espíritu de Dios vino sobre mí de una manera poderosa durante el despegue. La miré y le dije: “Es hora de sembrar la casa.”
Por instrucción del SEÑOR, pagamos completamente la casa, y luego la remodelamos. Queríamos que esa familia se mudara a una casa hermosa y nueva. Entonces, la sembramos.
Naturalmente, necesitábamos un lugar para vivir después de sembrarla.
Buscamos otra casa. Y, ¿adivinen qué? ¡Pedimos prestado el dinero para comprarla! Por supuesto, teníamos toda la intención de pagar completamente esta nueva casa lo antes posible.
Poco después de comprar la nueva casa, el hermano Copeland me invitó a participar en el programa La Voz de Victoria del Creyente y me dijo que eligiera el tema. Como había estado estudiando y meditando sobre cómo vivir sin deudas, elegí ese tema para la discusión.

“Un disparo que sonó en todo el mundo”
No era consciente de lo que me esperaba cuando la emisión salió al aire. Pero pronto llegaría “el disparo que se escuchó en todo el mundo”.
Durante la transmisión del miércoles, el hermano Copeland me miró y me dijo: “George, tuviste un hogar libre de deudas. Sembraste tu hogar libre de deudas. ¿Por qué volviste a endeudarte para conseguir la siguiente casa?”
En ese momento, la tierra dejó de girar.
Realmente no sabía qué decir, ni cómo responder a esa pregunta. Murmuré algunas palabras incoherentes, y entonces este pensamiento atravesó mi mente: Esto es bueno para mí. Esto es bueno para mí.
Afortunadamente, el hermano Copeland respondió por mí. Dijo que mi fe no se había desarrollado hasta el punto de poder creer por un hogar libre de deudas.
¿Y qué paso con el “disparo que se escuchó en todo el mundo”?
Algunos meses después, Terri y yo volamos a Moscú para un viaje ministerial. Encendí la televisión cuando llegamos a nuestra habitación del hotel. Y he aquí que allí estaba Kenneth Copeland en esa transmisión preguntándome en ruso: “George, ¿por qué volviste a endeudarte para conseguir la siguiente casa?”
A lo largo de los años, parece que esa emisión me ha seguido a todas partes.
En retrospectiva, estoy muy agradecido por esa experiencia. Nos motivó a Terri y a mí a intensificar nuestra fe para ser libres de deudas. Nos alimentamos de la PALABRA, buscamos las escrituras, sembramos la semilla y fortalecimos nuestra confesión. Nos tomó algún tiempo. Pero, alabado sea Dios, hemos estado viviendo en otra hermosa casa libre de deudas desde hace muchos años.
¿No amas a Dios? Incluso cuando nos endeudamos o nos metemos en algún tipo de lío financiero cuando deberíamos haberlo sabido, Jesús nunca nos condena. Él no nos dice: “Bueno, ya hiciste tu cama, ahora tendrás que acostarte en ella. Tendrás que hacer pagos durante otros 30 o 40 años antes de que puedas ser financieramente libre.”

¡Libre de deudas!
El hermano Copeland compartió algo muy significativo conmigo el día de esa transmisión que fue un cambio de perspectiva para mí. Dijo: “En el momento en que tomas la decisión de calidad de vivir libre de deudas, Dios te ve libre de deudas.”
Recibí esa palabra del SEÑOR.
Es posible que estés en deuda en este momento, pero simplemente sé que ¡no tienes porqué permanecer endeudado! Y seguro que no tienes que tener el corazón roto y permanecer cautivo por las mismas. No tienes que vivir ciego, incapaz de ver tu camino para ser libre financieramente.
Jesús nació para liberarnos de las deudas.
Nació para proclamar «el año agradable del Señor».
En Lucas 4:21 (PDT), Jesús dijo: «Lo que acabo de leerles se ha cumplido hoy ante ustedes». Ese día, el Jubileo dejó de ser simplemente un año en el tiempo. Se convirtió en una Persona. Jesús se convirtió en nuestro Jubileo Eterno. Si nos metemos en problemas financieros o en la esclavitud, no tenemos que esperar otros 50 años para salir. Ni siquiera tenemos que esperar otros 50 días, o 50 minutos. Podemos arrepentirnos, recibir nuestra liberación, y obtener ayuda sobrenatural de Dios.
Si tienes una carga de deuda en tu vida que te ha estado agobiando, ¡hazlo ahora mismo! En lugar de condenarte, toma tu posición en la PALABRA de Dios. Comprométete a hacer todo lo que Él te diga.
Di esto en voz alta por fe: “Deuda, te hablo ahora en el nombre de Jesús. Te ordeno que te alejes de mí. Reclamo mi herencia como creyente. ¡He sido liberado de la deuda, la carencia y la pobreza! Camino en LA BENDICIÓN de Abraham. Jesús nació en este mundo para ser mi jubileo. ¡Este es mi año para ser libre de deudas! Lo creo y lo recibo.”
¿Estás listo para emprender el viaje hacia la libertad de deudas?
Los Ministerios Kenneth Copeland tienen recursos de enseñanza que te ayudarán a edificar tu fe para vivir libre de deudas. Uno de ellos es una serie con Gloria Copeland y yo, titulada “21 días para ser libre de deudas”. Está disponible en audio y video, y viene con notas de estudio*. También está disponible la serie de 10 CDs del hermano Copeland y mía, titulada, “Es hora de salir de deudas”. Y está el libro recientemente publicado por Gloria y por mí, titulado “El poder de prosperar en tiempos difíciles”. Es un devocional de 90 días para vivir una vida próspera*.
Cualquiera de estos sería un recurso valioso para ayudarte en tu viaje hacia la libertad de deudas.
Recuerda que la fe para tu libertad financiera viene por el oír y el oír por la Palabra de la libertad de deudas. V

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