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La vida espiritual de la fe

El calor ascendía desde el pavimento en oleadas de vapor en la Universidad Oral Roberts (ORU) en Tulsa, Oklahoma, aquel día de agosto de 2002. Joanne Paquette, a quien todos llamaban JoJo, se daba prisa para llegar con su hija Joy al departamento administrativo. Joy se estaba matriculando en su primer año.
“Te acostumbrarás al calor”, le aseguró JoJo a su hija.
“Tu padre y yo ya pasamos por esto cuando nos asignaron en la base aérea de Vance, en Enid, Oklahoma.”
Mientras esperaban en una cola tras otra, JoJo recordó aquellos primeros días de matrimonio en Oklahoma. Su marido, Jimmy, un piloto en el ejército, amaba al Señor y le gustaba volar. Otros pilotos los habían invitado a asistir a una reunión donde Jimmy había recibido el Bautismo en el Espíritu Santo.
Algunos de esos mismos pilotos le habían mostrado a Jimmy las enseñanzas de Kenneth E. Hagin y Kenneth Copeland. La primera vez que Jimmy oyó hablar a Kenneth Copeland, en el año 1975, comenzó con el hábito vitalicio de comprar todo libro sobre la fe que encontrara. Cuando llegaron sus cinco hijos, se aseguró de que cada uno tuviera una biblioteca de materiales sobre la fe.
En 1982, su hija Autumn, de 4 años, fue operada de problemas cardíacos. Posteriormente exclamó: “¡Veo a Jesús!”, y partió de este mundo. Por mucho que lloraron su muerte, nada hizo tambalear la fe de Jimmy y JoJo acerca de la bondad de Dios, y de que sigue sanando hoy en día. Después de ser dados de baja del ejército, se mudaron a Denver, Colorado. En 1984, comenzaron a congregarse en una iglesia y se establecieron. El reciente diagnóstico de diabetes tipo 2 había sido un shock para Jimmy. Era un hombre fuerte y vital que parecía sano por fuera. Por dentro, era otra cosa.
Mientras JoJo matriculaba a Joy en ORU, su hija mayor, Charity, llevaba a Jimmy a operarse de la vista, pero éste no pasaría el examen preoperatorio. Los coágulos de sangre detrás de sus ojos indicaban problemas que una cirugía ocular no podría reparar. Exámenes adicionales revelarían que había sufrido un infarto silencioso tres semanas antes, sin ningún síntoma. No podían operarle los ojos hasta que no se sometiera a una operación a corazón abierto. Al oír la noticia, JoJo y Joy corrieron a casa. En la iglesia, Marilyn, Wally y Chris Sutley oraron por él.
Durante la operación, el médico limpió cuatro arterias obstruidas. Salió bien de la operación, pero luego empeoraría. Dos días después, a la edad de 48 años, Jimmy Paquette había fallecido. El funeral se celebró el fin de semana del Día del Trabajo. El personal ejecutivo estaba fuera de la ciudad. Chris Sutley ofició el servicio funerario, y Jimmy tuvo un entierro militar en el Cementerio Nacional de Logan.

Otra baja
“Nadie esperaba que Jimmy muriera”, recuerda JoJo. “Todo fue un shock. Yo estaba devastada, pero la muerte de Jimmy no fue la única baja. Nuestros hijos perdieron la fe en Dios. Habían perdido a una hermana y a su padre. Por lo tanto, decidieron archivar sus bibliotecas sobre la fe.”
“Aunque no estaba de acuerdo con mis hijos, comprendía su dolor y su pérdida. Como adulta, podía procesar el fallecimiento de un marido y una hija basándome en toda una vida de conocer a Dios. Crecí en Oregon, la segunda en una familia de ocho hermanos. Tres de mis hermanos eran pastores, y uno era misionero. Nuestra familia era muy fuerte en la fe. Fui salva a los 4 años y llena del Espíritu Santo a los 6.”
“Los milagros y las sanidades formaban parte de nuestra vida cotidiana. De niña, tuve un eczema muy fuerte. Tenía la piel llena de cicatrices y picaduras. Mis padres me habían llevado varias veces a recibir oración, pero mi sanidad no se había manifestado. Eso no nos desanimó a ninguno de nosotros. Sabíamos que llegaría. Estaba en cuarto grado cuando un evangelista vino a nuestra iglesia. Hubo un llamado al altar por sanidad, y mamá me preguntó si quería pasar. Sabía que mi sanidad se iba a manifestar y así fue. Jesús me sanó aquella noche. Mientras estaba de pie en el altar, las costras de mi piel cayeron al suelo. Hoy no tengo ninguna cicatriz ni picadura. Ese fue mi primer milagro.”
“Cuando tenía 8 años, varios niños y yo cruzábamos un arroyo sobre un tronco. El agua que había debajo de nosotros sólo tenía 45 cm de profundidad. Los niños de detrás empujaron y me caí al agua, me golpeé contra una roca y me ahogué. Mi padre saltó del patio del campamento y corrió hacia mí. Me sacó del agua y me reanimó.”
“Un par de años después, durante un campamento familiar, me caí de una balsa y quedé atrapada debajo. Mi familia me rescató antes de que me ahogara. Pero ya de niña sabía que Satanás intentaba acabar conmigo. Cuando recuerdo esos tiempos, me entristece decir que mi esposo, Jimmy, no tenía recuerdos por el estilo. Él no tenía el mismo fundamento que yo disfruté. Y, aunque éramos fieles al mensaje de la fe, por aquel entonces no siempre cumplíamos como pacientes. Como todos, él hizo su mejor esfuerzo.”
Aunque pocos lo sabían en ese momento, cuando Chris Sutley había orado por Jimmy tras su infarto, él mismo estaba atravesando una crisis. Había conocido y se había casado con su esposa en la iglesia. Habían tenido una hija y llevaban 10 años de casados. El suyo era un hogar sólido y feliz. O eso creía él. Un día, de repente, el matrimonio se rompió cuando la pareja se divorció. Devastado, Chris se volvió hacia Dios, diciéndole: “No importa lo que cueste, voy a confiar en Ti.”

Una palabra de Dios
Un tiempo después, una orador invitado, que era profeta, ministró en la iglesia. Llamó a Chris para que se acercara. “¿Eres pastor aquí?”, le preguntó.
“Sí.”
“Le has dicho al Señor que, cueste lo que cueste, le seguirás y confiarás en Él. Habrá un tiempo en el que trabajarás para ti mismo. Veo una gran familia. Si no das el siguiente paso, estarás mirando por la puerta delantera y ellos entrarán por la trasera. Mirarás por la puerta trasera y ellos entrarán por la delantera. Si no das este paso, serás impulsado a darlo.”
“Recibí esa profecía en mayo”, recuerda Chris. “El marido de JoJo murió en agosto. Mi esposa me pidió el divorcio la primera semana de septiembre. El orador invitado dio esta palabra antes de que ocurriera ninguna de esas cosas. Recordando, está claro lo que significaba. Pero en aquel momento, yo no tenía ni idea.”
“Me habían dicho que la iglesia me iba a dar una licencia hasta que volviera mi esposa. Yo sabía que no volvería. Les dije que era mejor que me dejaran en libertad. Mientras tanto, trabajé en una compañía hipotecaria. JoJo me llamó cuando necesitaba refinanciar su casa.”
“Tras la muerte de Jimmy, todos los hijos de JoJo volvieron a casa menos el que estaba casado. En febrero de 2003, nos invitaron a mi hija y a mí a pasar un rato con su familia, grande y bulliciosa. Al final, les pregunté a cada uno de los hijos de JoJo si podía salir con ella. Cada uno nos dio su bendición. Después de salir un tiempo, JoJo y yo comprendimos el significado de la palabra profética sobre una gran familia. Juntos teníamos cinco hijos. Se alegraron cuando nos casamos.”

Estudiando la fe
El padrino de Chris le entregó una serie de 21 CDs de Keith Moore, titulada Prosperidad Demostrada. Chris nunca había oído hablar de Keith Moore, pero no se cansaba de esas enseñanzas. Nunca había escuchado la Biblia enseñada de una manera tan profunda. Los escuchaba durante su viaje al trabajo. Escuchaba durante todo su tiempo libre. Fue entonces cuando JoJo abrió cajas de libros que estaban llenas de una increíble biblioteca de fe.
Mientras tanto, a Chris le ofrecieron un trabajo como pastor asociado en una iglesia. Después de 16 meses, le faltaba un mes para pasar a tiempo completo cuando lo llamaron al despacho del pastor. “He estado escuchando tus mensajes los miércoles por la noche”, le dijo el pastor. “Estás predicando la Palabra de Fe. Le dije a la Junta Directiva cuando me hice cargo de esta iglesia que no traería esa enseñanza aquí. Mi esposa y yo nos vamos de vacaciones por dos semanas. Necesitan decidir para cuando regresemos lo que harán. O dejas de predicar lo que estás predicando, o renuncias.”
Mientras JoJo y Chris discutían la situación, una cosa estaba clara. Todo lo que había enseñado había sido respaldado por las Escrituras. Estarían sujetos a Dios o al hombre. Pero era a Dios a Quien rendirían cuentas.
Chris renunció.
Viajaron a Florida para reagruparse. Chris estaba haciendo rafting en el Golfo de México cuando el Señor le habló: Quiero que comiences una iglesia. Chris se bajó de la balsa y caminó por la orilla hacia su esposa. “No creerás lo que me acaba de decir el Señor. Quiere que fundemos una iglesia.”

Fe para una iglesia
En el otoño de 2008, Chris y JoJo fundaron Faith Life Fellowship en Denver, Colorado. Celebraron su primer servicio a finales de ese mismo año.
“Sin planearlo, me encontré con una solicitud para recibir una recomendación de KCM”, explica Chris. “La rellené y un par de meses después fue aceptada. En un momento dado, la mayoría de la gente de nuestra iglesia nos encontró en la página web de KCM mientras buscaba una iglesia en Denver que predicara sobre la fe. Somos licenciados y ordenados bajo el Dr. Jerry Savelle. También somos Colaboradores con Kenneth y Gloria y con Keith y Phyllis Moore. Ellos son nuestros mentores. Creemos que nuestra iglesia fue creada para un tiempo como este. No comprometeremos la Palabra de Dios. No comprometeremos políticamente. No daremos concesiones espiritualmente.”
Hace unos seis años, Chris y JoJo fueron contactados por KCM y les preguntaron si tenían espacio en su iglesia para que KCM transmitiera su programa diario VICTORY News.
“Uno de sus locutores se había mudado a Denver y necesitaba un lugar para transmitir”, explicó Chris. “Ahora ha vuelto a Texas, pero sigue yendo y viniendo. Cuando está aquí, sigue utilizando nuestra iglesia para emitir las noticias”.

Necesitado de un milagro
En enero de 2020, JoJo se miró al espejo. Pasándose una mano por el abdomen, se miró de costado. Si no supiera la verdad, habría pensado que estaba embarazada. No lo estaba. Pero algo no estaba bien. Lo sabía en su interior. Unos meses más tarde, agendó una cita con un ginecólogo.”
“Tengo que derivarte a un oncólogo”, le explicó el médico.
“Oh, doctor, sé que no tengo cáncer.”
“De acuerdo, pero aun así, tienes que ir.”
El oncólogo ordenó análisis de sangre y una ecografía. Luego, trajo los resultados para compartirlos con JoJo.
“Es mi vejiga, ¿verdad?”. preguntó JoJo, convencida de que tenía un prolapso.
“No, ese no es el problema. Te hemos hecho un análisis de sangre para detectar marcadores de cáncer. El nivel normal es 30. El tuyo es de 155. Es demasiado alto. El ultrasonido muestra un gran tumor en el lado izquierdo de tu útero. Necesitas una cirugía inmediatamente.”
JoJo pasó las dos semanas siguientes sumergiéndose en la Palabra de Dios para su sanidad. Escuchó diferentes enseñanzas de la Escuela de Sanidad de KCM por Kenneth y Gloria Copeland y por Keith Moore.
Durante ese tiempo, reflexionó sobre el efecto que esto tendría en sus hijos. “No tenía miedo”, recuerda JoJo. “Sabía que no iba a morir. Tenía una paz perfecta. Por supuesto, mis cuatro hijos no lo veían de la misma manera. Puede que lo más duro fuera para el más joven. Sólo tenía 16 años cuando murió su padre. Jimmy, que ahora vivía en California, era uno de los mejores técnicos de ultrasonidos cardíacos del país. Yo le decía que no iba a morir. Él seguía diciéndome que no lo entendía.”
“Durante una operación de ocho horas, los médicos me extirparon un tumor de dos kilos y medio del ovario izquierdo. Era del tamaño de un recién nacido. Tras la operación, enviaron el tumor a patología. Me dijeron que tardarían en darme los resultados. Había que revisarlo todo. Dos días después me hicieron una resonancia magnética, que fue tan dolorosa que volví llorando a mi habitación. Jimmy me cogió en brazos como a un bebé y me acunó. Los dos llorábamos. Yo lloraba de dolor. Él lloraba de miedo. Tardaron una semana entera en examinarlo todo. No había rastro de cáncer en aquel tumor.”
Desde entonces, Jimmy ha entregado su vida a Dios. Está en una iglesia llena del Espíritu en California donde está creciendo espiritualmente. Los hijos de JoJo cambiaron al ver a su madre mantenerse fuerte y luchar en la fe. Creen en la sanidad. Hablan de sanidad.
“JoJo se hizo Colaboradora de KCM en 1975”, recuerda Chris. “Yo me hice Colaborador hace 20 años, después de casarnos. Para nosotros, ser Colaboradores es como estar conectados a una vía espiritual. Nos alimenta, nos refresca y nos sostiene. Gracias a Dios por la Palabra de Fe. Es la verdad. Dios es bueno y todavía hoy nos sana.” V

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