Tenga mucho cuidado con lo que piensa cuando enfrente tiempos de tentación y presión; pues el diablo tratará de tomar ventaja de su situación, y tratará de robarle su confianza en la fidelidad y en el amor de Dios. Por supuesto, el enemigo no es tan tonto como para ir corriendo a decirle que Dios no se interesa en sus necesidades. Si usted conoce a fondo la PALABRA, el diablo sabrá que no caerá en esa evidente mentira.
Por consiguiente, se vestirá como ángel de luz (2 Corintios 11:14), y aprovechará ese momento de presión y dolor para darle una explicación que parezca piadosa: “No te resistas ante las circunstancias, sólo déjate llevar por la corriente; pues es así como Dios quiere enseñarte una valiosa lección. Él fue quien te envió esas situaciones”.
¡Ésa es un mentira! En la Biblia leemos claramente que Dios no envía ese tipo de situaciones. Él no tienta a nadie. El SEÑOR es el dador de toda buena dádiva, y de todo don perfecto, no de las cosas que nos traen angustia y destrucción.